lunes, 4 de febrero de 2019

Tchaikovsky -Sinfonía Nº5


Gamberrada sinfónica.
Didáctica y divertida.



Comisario: Jose luis Romero

Es decir, mi padre.
 Fruto de la amistad con el autor 
. Unidos por el amor a la música.
Gracias a su blog " ancha es mi casa"

Inspirada en el libro de Enrique ( viola de la orquesta)

…sus ojos ya estaban cubiertos de lágrimas silenciosas y su percepción del mundo extramusical había dejado de funcionar cuando, antes de acabar el primer movimiento, un encadenamiento de ruiditos le descabalgó de su ensimismamiento. La musicóloga del perfume apuntaba con un bolígrafo en una pequeña libreta de la que pasaba hojas sin preocuparse del ruido que estas producían. A su vez, la punta del maldito bolígrafo, que tenía una ligera holgura, golpeaba descaradamente el papel con el consiguiente ruido. Pero el peor de todos, el que había devuelto al héroe al ruidoso planeta Tierra, era el que aquella individua producía con el pulsador del mecanismo de apertura de su endemoniado instrumento de tortura. Ruido, ruido y más ruido. Pulsaba, escribía, pulsaba, volvía a pulsar, página viene, página va.
    -¿Pero es que no eres capaz de sentir algo, indigna arpía? -pensó Joaquín- ¡Deja de escribir y escucha, inútil!
    El resto de la sinfonía, otros cuarenta y cinco minutos, fue un calvario infame para él. Cada vez que aquella gorgona apretaba el pulsador sin recato, el odio crecía exponencialmente en su interior. Los solos de trompa y del viento madera del segundo movimiento pasaron como unos deslavados cantos de sirena a los que se odia por no poder unirse a ellos. Si durante unos minutos no se producía ningún click su ánimo parecía atemperarse, pero “click”, siempre, “click”, sin remedio, volvía a aparecer, “click-clack”, resonando en su cerebro como si el maligno estuviese forjando a martillazos en su cerebelo la espada con la que asesinar a la insustancial mujer que había tenido la mala fortuna de ir a sentarse a su lado aquella noche.



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